MUSIU
La endogamia universitaria no es solo propio de las universidades europeas, especialmente las españolas, portuguesas. se da determinantemente en las universidades venezolanas, en donde se sabe es fácil subvertir un sistema para seleccionar como profesor al menos cualificado sólo porque pertenece al departamento que convoca la plaza, despreciando a los que más curriculum tienen, avalado además por los compromisos de amistad, político, familiares.
Concretamente,la endogamia consiste en elegir a los nuevos profesores entre los candidatos de casa, o sea los discípulos de los líderes locales, rechazando a los formados en otras universidades o en otros grupos de la misma universidad, aun si demuestran ser mejores. Algunos la consideran como un mal grave que debe ser combatido y eliminado, otros aseguran que sus efectos nocivos son dudosos y estarían compensados en cualquier caso por sus aspectos positivos.
Hechos interesante sobre esta realidad, lo encontramos en la siguiente historia que afrontó una profesora española.
La profesora universitaria Isabel Núñez recibía llamadas por la noche, a cualquier hora. Nadie contestaba, pero ella sabía que aquellos silencios nocturnos eran la prolongación de los que recibía en su trabajo cada día. "Nadie me dirigía la palabra en el departamento, no se me notificaba nada, no me invitaban a nada; daba mis clases y ya está".Cuenta que fue su forma de trabajar cuando llegó a Oviedo desde Profesora de Derecho Romano, se presentó hace unos años a una cátedra, y él salió elegido en el tribunal que tenía que juzgar sus méritos académicos. Recuerda que en la puerta de su despacho apareció pegado un folio con los nombres de los miembros de tribunal y el de su jefe estaba subrayado en amarillo fosforito. "Para que quedara bien claro que si de él dependía no tendría mi cátedra". Y así fue. Su suerte ha cambiado ahora, pero sólo a medias. Pronto se presenta de nuevo, y el jefe ha vuelto a salir elegido en el tribunal. Pero esta vez, Muñoz recusó su presencia por "enemistad manifiesta" ante el Consejo de Coordinación Universitaria y este organismo ha dictaminado que "dada la trascendencia al público" de su situación no es conveniente que el catedrático pertenezca a ese tribunal. "He presentado informes médicos, mis bajas por depresión, pero lo único que han tenido en cuenta, al parecer, es que mi caso ha ido apareciendo en los medios y se ha hecho público. En fin". A pesar de todo, Muñoz dice que no tiene nada que hacer en esta ocasión tampoco, que ya se lo han dicho. "Me he enfrentado a una vaca sagrada y así me va...". La profesora cree que en la universidad es peligroso, sobre todo en ciudades pequeñas, plantar cara a determinadas situaciones, y eso que ella lo dejó a medias. "Podría haber ido al Constitucional, pero abandoné, mi desgaste emocional era grande".
La pregunta que surge es esta ¿Se cumple en ese 96% de los casos el criterio constitucional de que la contratación debe estar basada en el merito y la capacidad? Comencemos reconociendo que por supuesto es posible que el candidato interno sea mejor que el venido de afuera. Lo que puede extrañar es que éste sea siempre el caso, lo cual es bastante difícil. Seria tanto como decir que cada universidad frente a las demás tiene siempre los mejores candidatos, incluso frente a las mejores universidades europeas o americanas…
El problema, sin embargo, es más complejo cuando se plantean las soluciones. Existe un bien a defender que es el de la autonomía universitaria y en el que se encuentra incluida la necesaria libertad para escoger al profesorado y la garantía para la independencia del progreso científico y de pensamiento


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