MUSIU
Discovery Channell,así como Mundo animal, a través de sus programas en Televisión, nos aportan mucha información que tiene que ver con el comportamiento del mundo animal, desde su rol de la familia, cohesión de grupos, liderazgo, como tambiénde su vida social, su poder.
En un interesante escrito aportado por
Natalie Angier De The New York Times y con la Traducción de Luis Hugo Pressenda, publicado por el Diario la Nación de Buenos Aires se comenta, quecon una expectativa de vida similar a la de los seres humanos, los elefantes demuestran que poseen una de las redes sociales más articuladas que se han observado hasta ahora, y su recuerdo de amigos y de relaciones distantes encuadran perfectamente con el prestigio de la especie.

"Su sociedad está organizada como un matriarcado con un grupo central determinado de tal vez diez elefantes dirigidos por la hembra de mayor edad", indicó George Wittemyer, que investiga el comportamiento de esos animales en la Universidad de California, Estados Unidos.

"Ese grupo -añadió- está casi siempre junto, recorre distancias considerables y sólo hace un alto para beber y para arrancar y devorar follaje. Están tomando decisiones permanentemente, como si deliberaran entre sí, por la comida, el agua, y la preservación de su seguridad. Se puede observar eso en el terreno. Y se los puede oír cuando emiten sonidos de desacuerdo."

"Habitualmente, la matriarca tiene la última palabra y el resto acata su decisión. Si una facción discrepa en gran medida y quiere probar otra alternativa, el grupo se divide y vuelve a reunirse más tarde. La edad tiene sus privilegios, y a las hembras más viejas, aunque no sean las más voluminosas, a menudo les ceden los mejores sitios para dormir y la mejor comida. Pero eso conlleva responsabilidades, y una matriarca frecuentemente es la que va al frente ante conflictos con otros elefantes o amenazas de depredadores, a veces con efectos mortíferos."
Se agrega, que Los investigadores que analizan el comportamiento de especies gregarias y relativamente inteligentes, como los monos rhesus, los mandriles, los delfines, las ballenas espermáticas, los elefantes y los lobos, han descubierto últimamente evidencias de que esas criaturas adoptan formas de politiquería extraordinariamente sutiles, a menudo a través de amplios y extendidos entramados sociales.

“Por ejemplo, los delfines machos se organizan en, por lo menos, tres niveles compactos de amigos y compinches, más o menos de la forma en que las sociedades humanas se construyen a partir de pequeños grupos afines para pasar a comunidades más extensas y luego aún más extensos estados naciones", comentó Richard C. Connor, de la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos. Los delfines mantienen sus alianzas a través de giros, vueltas, saltos y piruetas.

Entre los elefantes, son las hembras las que llevan la política en la sangre; cultivan estrechos lazos sociales de por vida con, por lo menos, otros 100 elefantes, una tarea facilitada por su capacidad para comunicarse infrasónicamente a través de kilómetros de distancia en la sabana.

Los lobos, aparentemente, intercalan en su grupo general y profundamente jerárquico ocasionales despliegues de insinuación populista, y si el jefe de una manada demuestra ser un tirano demasiado huraño, los lobos subalternos se confabularán para derrocar al líder vil.

Según los científicos, allí donde los animales deben amalgamar sus capacidades y su número para convertirse en grupos sociales compactos -lo mejor para protegerse de los depredadores, defender o extender el territorio que han elegido, o conseguir un compañero o compañera para aparearse-, el escenario estará listo para la aparición de las capacidades políticas: la habilidad de complacer y aplacar, manipular e intimidad, intercambiar favores y rascar lomos o, mejor aún, arrancar de los lomos moscardones y garrapatas.

Con el tiempo, podría ser que las exigencias de la vida social de un animal gregario superen a todas las otras presiones selectivas del medio ambiente, y posiblemente sirvan de incentivo predominante para la evolución de cada vez mayores cerebros que buscan captar votos (léase la voluntad de los demás).

Y aunque nosotros, los seres humanos, podríamos de manera vaga desaprobar nuestros impulsos políticos y alentar la fantasía de liberarnos con toda la gloria de la charlatanería tribal, en realidad para nosotros y otras especies muy evolucionadas socialmente no hay retorno. Un lobo solitario es un lobo débil, un animal frustrado, sin posibilidades de evolucionar . Tómese en cuenta, que el núcleo social está compuesto por un grupo de unas 10 o 12 hembras y sus crías. Las ballenas espermáticas también emiten muchos sonidos. Se comunican entre sí al estilo del código Morse. Cada grupo, según el doctor Whitehead, tiene un dialecto propio y distintivo que los miembros utilizan para identificarse entre sí y que los adultos transmiten a los más jóvenes. "En otras palabras -añadió Whitehead- pareciera que tienen una forma de cultura."

Nadie sabe para qué las ballenas espermáticas podrían emitir esos sucesivos sonidos breves, pero podría ser una forma de votación, por ejemplo, es hora de detenerse aquí y, sincronizadamente, sumergirse para buscar calamares de aguas profundas, o bien ahora salir nuevamente a la superficie, avanzar, sumergirse de nuevo y demás.

Los grupos también parecen deliberar acerca de los machos preferidos con los que se aparearán y cuáles serán descartados por todas. A todas luces, las hembras son reinas gigantescas. A través de las generaciones, se pronunciaron firmemente en favor de machos cada vez más voluminosos.
Definitivamente ,la importancia de saberse integrar con quienes se debe hacer, respetando las normativas que se acepen, pueden garantizar el poder entre quienes convnienen en agruparse bajo el concepto de alianza.